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Category: Shonen Ai, Yaoi.
Raiting:
PG-13 por ahora...a tiempos de NC-17.
Feedback:
Onegai!
Disclaimer:
La misma cantaleta, yo no poseo a ninguno de los personajes de Gravitation y yo
no pretendo hacerlos míos ni demás. Yo solo los tomo prestados un momento para
hacer esta historia ne?
La
historia transcurre un año después del término del OVA, un acontecimiento que
cambiará por completo la ideología y el destino de Yuki Eiri y Shuichi
Shindou, un encuentro con la ‘nieve blanca’ sacado de una nube. ¿Es usted digno de él?...
Warnings:
Angst (si si, me encanta estas tipo de historia), Lime, algún Lemon por ahí...mucho
blanco de hecho, como explicar...el darse cuenta de las cosas, frío,
sufrimiento, incluso déspota...
Notes: No
he visto la serie completa así que no puedo ser exacta ok?...tan solo he visto
el primer capitulo y los Ovas...porfa ténganme paciencia...El único personaje
que me pertenece es Shiroi...y si, es uno de mis personajes favoritos *^-^*
Nooo,
este fic no lo dedico ok?...por si se lo preguntaban...
Parte 1.
Cold night.
En el vacío oscuro de la noche de
invierno, ningún viento corría, la calma reinaba el lugar, ningún sonido
claro fuera, pero dentro de una casa en especial, un chico de cabello rosa corto
y ojos verdi-azules permanecía recargado en la puerta, del que fuera la persona
que alguna vez poseyó su corazón. Sus manos recogían sus piernas dobladas,
sus dedos permanecían entrelazados fuertemente pegando en blanco por la falta
del correr de la sangre de la manera fuerte que se sostenía. Su frente permanecía
descansando sobre sus rodillas mientras el sollozo pequeño casi inaudible
escapaba desde su pecho ahogándose cerca de su garganta y las lagrimas
cristalinas saladas corrían por sus mejillas lisas, los ojos vítreos permanecían
entreabiertos a los espasmos pequeños y la respiración irregular.
El suspiro soltó como una de las lágrimas
cayó al suelo en un sonido ahogado y silencioso, rebotando en pequeñas gotas más
y perdiéndose en el color de la madera opaca.
Y la nieve comenzó a caer después
de eso.
Había sido invierno, pero aún, no
había caído nieve alguna...hasta hoy. Las nubes oscuras en el cielo enfriaron
y entonaron las lágrimas derramadas, el primer copo de nieve que cayó fue la
que tocó la ventana cerrada. Y luego, las demás cayeron ligeras seguidas una
tras otra apaciblemente.
Cubrieron más rápido de lo que
parecía la ciudad, adornando los césped, calles y copas de los árboles, la
navidad sería pronta...
Las luces de la calle encendidas y
la nieve enfrió el paisaje, el sonido llano seco de la electricidad que pasaba
por los cables llevando las cargas a las estaciones futuras, el sonido ligero de
los grillos fue callado por la búsqueda de refugio por los copos de nieve para
ellos grandes.
En la oscuridad de la sala el frío
de l nieve comenzó a sentirse, incluso el joven de cabello rosa tembló fuera
de su llanto. Lastimosamente se ponía de pie, su cabeza aún caía al frente,
su pelo cepillaba su rostro aún, sus ojos guardábanse acuosos con lágrimas
pequeñas asomándose y amenazando con caída, los labios permanecían
ligeramente abiertos dejando pasar la respiración leve. Sus manos caían
desgana a los lados, su figura delgada era más nada en la alegría y jovialidad
que siempre lo caracterizó.
¿Cuánto había sido?...3
horas?...5 horas?...más?...cuanto tiempo sus ojos habían dejado caer las lágrimas
incontrolables en un desconsuelo total?...cuánto más necesitaría él para
darse cuenta que no había ningún más interés por él? Ningún más cuidado
por él? Ningún más sentimiento por él?...
Sentimiento a él...
Hacía 1 año...la misma persona
por la que en sus ojos había nacido dolor había dedicado a él una canción...y
él había respondido con una canción sencilla que salió en el momento de su
interior...y esa noche, esa noche él lo había sostenido tan tiernamente susurrándole
palabras reconfortantes, sentimientos...amor acaso?. Y él había dicho igual
‘Bienvenido a casa’...
Ningún consuelo a su actual
estado, el corazón dañado y el alma rompió en pedazos imposibles de recoger,
el piso había tragado y habían sido pisadas inevitablemente, arrastrados y
machucados cada parte de su alma, sus sentimientos habían corrido igual suerte,
desgarrado y dado jirones que iban a parar cada uno a una fosa sin fondo. Un
desecho más al mundo.
Su rostro bonito era ahora reflejo,
ya no más espejo y ventana grande de su alma, solo un reflejo vacío y la
sombra del fantasma que aún fue su interior.
Dado pasos leves, pesados, más
parecía la sola percepción de una muerte en vida, su solo ser había
ensombrecido, ninguna chispa en sus ojos vítreos.
No cuidó tomar algún abrigo,
solamente, la mano cayó a la perilla y abrió, el crujido pequeño de la puerta
al abrir fue un sonido ningún audible que no fuera a él mismo, cerró tras de
él, choque pequeño de la puerta sin efecto ninguno. La nieve ya era adornando
las calles, el frío pegó fuerte en un torrente continuo que quemaba casi la
piel expuesta. A pesar de, continuó su paso, ningún rumbo, la nieve embotó en
frió contra su piel y dolió y quemó.
Los copos pequeños blancos de
nieve entonaron en un vals...pero ellos en el fondo quisieron dar consuelo al
joven de ojos vítreos...ninguna manera, su piel quemó a la sensación del
toque frío de ella. Y algo más deseó el mal a él. El viento congeló la
respiración y las sensaciones espasmódicas en la piel. Sus ojos abrieron
nuevamente, la calle, el vacío, todo era callado y ninguna gente pasaba. No
cobijado con nada, incluso si sus brazos delgados rodearon su cuerpo, se sentía
peor que un niño desamparado.
Las bocanadas ligeras de aire y el
bao caliente salían a respiraciones cortas, las llamadas de humo de su boca,
sus ojos aún asomaron lágrimas frías ahora que corrían por las mejillas.
Acaso no se habían cansado ellos de llorar?...no era ya suficiente con el dolor
albergante?...
Alzó su vista, lo suficiente
solamente para observar el cielo...aun con la nieve él pareció estrellado y
adornado lucecillas dentro de una mancha pintura grande oscura. Sonrió. Fue una
sonrisa sincera, pero en el fondo vacía. Ella borró de su rostro, su cuerpo
fue punzó en dolor y el frió...ello manejaría darle el ansiado
descanso?...incluso ahora, la muerte podría ser una salida fácil...pero el
necesitó tanto...si el dolor se fuera con ella...si el dolor se fuera con la
vida...la muerte sería el mejor remedio...una sonrisa amarga se extendió
medianamente por su rostro y su cuerpo se derrumbó hacia la nieve bajo sus
pies, un sonido vacío fue cuando el cayó, la sola lágrima bajó por su rostro
una última vez, el cuerpo permaneció aparente sin vida en el suelo nocturno
blanco, sus brazos estirados hacia sus costados, su cabeza reclinada a un lado
boca abajo, y el viento corrió de nuevo...llevándose la esperanza y rompiendo
los sueños...el frío del invierno.
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Snow,
Snow, Snow, Snow, Snow, Snow, Snow
&&&&&&
La nieve aún caía, corrían
alrededor de las 3 de la madrugada, tal vez más. Sus pasos iban ligeros por el
paisaje blanco, la nieve no parecía incluso notar su peso sobre ella, las manso
eran puestas en los bolsillos de la gabardina afelpada por dentro, blanca y
larga, guantes blancos igual en sus manos, botas, pantalón y camisa-sweater del
mismo tono. Ninguna variante aparente en el color de sus prendas.
Aunque su rostro no reflejaba mucho más de una seriedad, sus ojos eran
tristes. Imposible definir la profundidad de su mirada, tal vez un hechizo, pero
no se podría hallar en ella el abismo aparente que llevaba.
Su cuerpo detuvo. Alzó la vista un
poco, había un color impar entre la nieve blanca que había comenzado a caer
reciente, y se acercó. Pasos ligeros llenos llevaron hasta el color
desentonante, se inclinó entonces, sus rodillas descanzaron sobre la nieve, su
rostro se inclinó ligeramente y una mano salió de su bolsillo y esparció un
poco la nieve. El color impar reveló ser una camisa pequeña amarilla con verde
que sobresalía de la nieve, esparció más la nieve alrededor, y descubrió.
Era el cuerpo de una persona, pero hacía cuanto estaba allí?...el cabello de
esa persona era de un tono rosa que brillaba con poca luz que había por las
calles, llevaba también un short pequeño verde más fuerte, sus pies eran con
sandalias y ninguna más prenda sobre su cuerpo ahora helado.
Un escalofrió temible recorrio su
cuerpo...sería esa persona...muerta?...no!, imposible, eso no podía ser. Con
urgencia más apresurada pero a la vez con una calma aparente normal en él,
volteó y enderezó ligeramente el cuerpo, era un joven, pero un joven de
aspecto bello incluso. Sus ojos eran cerrados apaciblemente, pero su seño
reflejó dolor, sus labios eran abiertos y un hilo de respiración aún corría
por ellos. Eso era suficiente para él. Un temblor cubrió el cuerpo en sus
brazos, cuando la sola palabra salió de ellos.
“Yuki......” la voz se perdió
nuevamente y los labios quedaron inmóviles después del nombre susurrado.
Inmediatamente se quitó la
gabardina grande calurosa y envolvió el cuerpo del joven en ella, igualmente
quitó sus guantes y los puso en sus manos, enderezando el cuerpo lo suficiente,
la nieve continuaba su caída continua, descansó el cuerpo en su espalda, la
cabeza se recargó sobre su hombro, los brazos cayeron a los lados
y él cogió las piernas para llevarlo. El cuerpo era pesado pero no
demasiado. Lo suficiente para él poderlo llevarlo a donde su lugar.
Ahora el bao salió de su boca al
esfuerzo. Pero su mente voló en torno a aquél joven que llevaba cargando a su
espalda...cual sería la falta?...por que en la nieve?... por qué la muerte?...
&&&&&
Snow,
Snow, Snow, Snow, Snow, Snow, Snow
&&&&&&
Fiebre.
Había llegado al que fuera su
lugar, algo como llamó hogar o lo más cercano que conoció como ello. Había
la nieve que se asomaba a la ventana como queriendo espiar lo que hacía,
levantaba una sola manta mojada y la exprimía en la bandeja bajo ella, doblaba
cautamente la tela y la acomodaba en la frente del joven que descansaba en su
cama.
Respiraciones agitadas, otra lágrima
bajó por su mejilla y se perdió en el blanco de la almohada. El cuerpo daba
ligeros tirones y espasmos...había sido bajo el frío del invierno un tiempo...
Había mas en su tristeza común en
la mirada una preocupación grave por el joven de cabello rosa. La piel acunaba
clara, los labios eran pequeños, pestañas largas, el cuerpo delgado aparente
elástico, manos pequeñas y dedos largos. El cuerpo antes frío era ahora con
una alta fiebre. No sabía mucho acerca de lo utilizado para curar fiebre, él
nunca había enfermado de ello. Pero había dádose cuenta algunas veces por las
ventanas que se utilizó una tela sobre la frente para calmar algo de ella. Y
había visto igualmente que se daba mucho agua a la persona. No había mucho más
que pudiera hacer. No por ahora.
Había sido eso por lo que había
salido esa noche?...había cerrado su puerta aún preguntándose la razón por
la que sentía debía salir....ahora parecía comprender. Si el joven hubiese
quedado más tiempo fuera seguramente sería ahora muerto. No le gustó tratar
con ello.
Descansó su mano junto a la
inanimada por ahora, entrelazó sus dedos con la de ella, la percepción cálida
del joven era algo que nunca había sentido. Su rostro reflejó sombra paz en él,
los rasgos blandos tranquilos fueron más apacibles, aunque la tristeza nunca
dejó de tocar en él. Había más nada un aire de comprensión y protección.
Se levantó entonces ligeramente y
cambió la tela de la frente, la respiración del joven en su cama seguía
siendo agitada. Pero sería bien...él debía. Acercándose lentamente, su
rostro quedó frente al joven de cabello rosa, la respiración de éste era
calurosa, eso decía bien de él. Observó un momento más, los rasgos finos se
extendían por el rostro bonito. Su rostro alzó un poco más y dejó un beso
pequeño, ligero sobre la frente del joven de cabello rosa. Se retiró entonces
atrás.
Aún en su inconsciencia y fiebre
había un solo nombre que adornaba sus labios, que repetía...un llanto cada vez
más y el dolor punzó fuerte.
“Yu-...Yuki...” y otra lágrima
resbaló entonces por la mejilla clara. No cayó esta vez en la almohada blanca,
ella quedó plasmada en la mano de la persona a su lado, la sola lágrima
cristalina se alzó a la altura de sus ojos y brilló con al luz de la lámpara
pequeña que descansó al lado junto a la bandeja de agua.
Giró a la habitación...la lágrima
transparente fue llevada a sus labios...probada en un sabor salado, pero era un
sabor amargo más...y dolía.
Profunda tristeza gravó en su
rostro nuevamente, el joven que descansaba era en sufrimiento...interior
desmoronó aparente y carcomió ninguna esperanza había...un vacío sustituía
donde en su lugar debía haber anhelo.
Y sus labios movieron sin ningún
sonido salido de ellos mientras pronunciaba el mismo nombre que el joven.
‘Yuki...’
Sus ojos descansaron nuevamente
sobre el joven delgado, después de que lo había llevado, la habitación se había
tornado más cálida incluso. Llevó el baso a los labios delgados y corrió
agua por él. Limpió serenamente y esperó.
La nieve seguía cayendo. Las
cortinas de la ventana permanecían abiertas.
En otra casa, ellas permanecías
cerradas.
CONTINUARÁ...