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"Nightmare"
Basado en
Gravitation de Maki Murakami
Yuki x Shuichi
By Kitten Suby
Esta historia está basada en los personajes de "Gravitation", pertenecen a su autora Maki Murakami. Lo he hecho por diversión sin fines de lucro. Esta historia es mía, si decides utilizarla debes preguntar primero, lo mismo si tienes algún comentario o sugerencia.
Gracias
Kitten_Suby
Advertencia: Esta historia narra relaciones afectivas y sexuales YAOI (homosexual, entre hombres). Si este tipo de cosas te ofende, por favor NO continúes leyendo.
Segunda Advertencia: Este es un fic NCS (violencia sexual) además de ANGST!!! (MUY triste) Si este tipo de fics no es de tu agrado, no lo leas.
CAPITULO 4
"Por cuanto tiempo mas tendremos que seguir esta discusión?"
"El tiempo que sea necesario!, Seguchi-san, usted tiene que ayudarnos a encontrar a Shuichi, ya van casi mas de tres días y no se sabe nada de su paradero....quizás le haya pasado algo malo..."
"Sakano-san, deseo conversar a solas contigo..."
las verdes orbitas se clavaron en las azules que miraban con un poco de temor aquella escena, sabía que Nakano-kun estaba furioso y preocupado, pero él no pudo evitar que el guitarrista y amigo del cantante desaparecido entrara intempestivamente a la oficina de Seguchi-san, sabía que K-san no lo hubiese detenido si se lo hubiera pedido, pero a pesar de que su devoción al empresario más importante de la industria musical, no podía negar que en estos momentos estaba demostrando que la desaparición del cantante de la principal banda para NG no le importaba mucho, o quizás era solo producto de su imaginación y de la preocupación que inundaba también su mente, aunque aquellos ojos verdes lucían aún más fríos que antes,
/sachou....es que acaso no le importa..../
"Seguchi-san, sólo le estoy pidiendo que por favor se hagan mas fuertes las medidas para encontrar a Shuichi!"
los ojos verdes nuevamente se perdieron en algún lugar detrás de la cabeza del guitarrista, una sonrisa apareció en sus labios al ver a la persona que hacia su ingreso a la oficina,
"Eiri-san, cómo has estado?"
el rubio devolvió a medias el saludo,
"Tengo que hablar contigo"
"Pero!!!!!!, es que a nadie le interesa Shuichi!!!!!!!!!!, y tu deberías ser el primero en estar buscándolo, estoy seguro que tienes que ver en esto!!!,"
las manos de Hiro tomaron fuertemente la camisa del novelista, sus ojos llenos de ira se clavaron en los dorados, el rubio no respondió nada,
"Nakano-kun por favor!!!!, cálmate...estoy seguro que lo encontraremos pronto,..."
"Sakano-san, por favor lléveselo de aquí, tengo que conversar con Eiri-san, ya hablaremos después, en cuanto a Shindo-san, me parece que aún es muy pronto para saltar a conclusiones,"
ambos quedaron mudos, Sakano solo se limito a asentir, mientras que el guitarrista soltó bruscamente al escritor,
"Solo te digo una cosa, que si es por tu culpa que a Shuichi le haya pasado algo malo, te juro que....te matare!"
otra vez el rubio permaneció en silencio, sin siquiera hacer algún un gesto de alarma ante las palabras del pelirrojo, solo mirándolo fríamente como era su costumbre, solo muy dentro de su alma sabía que estaba de por mas preocupado, no por la amenaza que acababa de hacerle, sino por que quizás sean verdad, que algo malo le haya pasado a Shu-chan, y sobre todo que era su culpa, después de que la puerta quedó cerrada, el rubio se acercó a su cuñado,
"Bueno, que es lo que quieres conversar conmigo, Eiri-san"
las pupilas doradas miraron por un momento al empresario, luego se perdió un momento afuera de la ventana,
"Sabes muy bien a que he venido...."
"Eiri-san, te aseguró que él aparecerá pronto, pienso que pierdes el tiempo en preocuparte por el...."
Seguchi se había parado para acercarse al novelista, pero este le devolvió una mirada de por mas dura, que lo obligo a detenerse e ir a servirse algo para beber,
"Deseas algo?"
"No,...no pierdo el tiempo, Seguchi, tuvimos una fuerte discusión, y ahora no aparece, como esperas que no me preocupe, estoy seguro que aquel tipo lo tiene en algún lugar,"
"Aquel tipo?"
"Si ese instructor que estaba entrenándolo, Louis Kohara, lo conoces, fuiste tu quien se lo recomendó,"
"Oh!, pero Eiri-san, Kohara-san es un buen profesional, como podría estar involucrado en algo así, él es instructor de muchísima gente,"
"Si, pero creo que no sabes que ese hombre tenía ciertas manías...."
"Manías? A qué te refieres?, jamás me he enterado de algo malo de parte de Kohara-san"
"A si?, pues aquel tipo es un pervertido, que usa su posición para aprovecharse de los que caen incautamente en sus garras, es un maldito, y estoy seguro que él lo tiene!"
dio un golpe con el puño en la pared, y no podía hacer nada,
"Eiri-san, cálmate, te aseguro que hasta ahora que me dices, no sabía nada de esto, y estoy de acuerdo contigo en que es algo repugnante que se aproveche de su trabajo para conseguir lo que quiera, pero, lo que estas afirmando, que él tenga algo que ver en la desaparición de Shindo-san, eso si es difícil de creer..."
"Y cómo explicas que él también haya desaparecido, al igual que Shuichi, además que me dijeron que ese maldito estaba tras los pasos de mi amante eh?"
esas palabras sobresaltaron un poco al empresario, nunca antes se había referido al cantante como su amante,
"Y cómo podrías asegurar algo así, quizás fue un malentendido de la persona que te ha dicho eso, o quizás el mismo Shindo-san haya sido el que....tu sabes él es demasiado alegre..."
una mirada llena de ira se clavo en sus verdes pupilas, silenciándolo de golpe,
"Como te atreves a pensar que Shuichi va a estar coqueteando con ese enfermo, él me ama a mi!, jamás se atrevería a engañarme!! Entiendes!!, Shuichi me ama a mi!!, metetelo bien a la cabeza,"
"Pero...Eiri-san....no puedes negar que quizás....."
"No voy a aceptar que pongas en duda la fidelidad de mi amante, tu no sabes como fue nuestra relación, ni nada acerca de los sentimientos, tu no sabes nada...."
ambos quedaron callados, por un buen rato, no podía creer que prácticamente este diciéndole a Seguchi como es que se sentía, pero en esos momentos no pensaba, su mente estaba solo llena de la preocupación que lo inundaba, de lo horrible que había sido aquella pesadilla que se repetía una y otra vez en su cabeza, y de todo lo fatal que habían sido estos días sin su Shuichi, sin ver sus ojos, sin escuchar su voz, sin su piel, sin su olor, sin su suavidad, ya no lo podía soportar, golpeo nuevamente la pared, se sentía tan impotente,
"Eiri-san, esta bien lo siento, no fue mi intención, veré lo que puedo hacer, es mejor que te calmes y que descanses un poco,"
"No puedo descansar mientras él no este aquí, te agradeceré si en cuanto tengas alguna pista me avises,"
y sin una palabra más salió del lugar, no había conseguido nada yendo hacia ese lugar, algo le decía que Seguchi no decía toda la verdad, pero como probarlo, como averiguar lo que en realidad pasó, la idea de que Shuichi lo haya abandonado para irse con ese pervertido,
/NO!!!!, eso es imposible, Shuichi lo amaba,/
......yo solo....yo solo quería verme bien para ti.....
esas palabras y la mirada herida en el rostro húmedo por las lágrimas, vino a su memoria, si, su Shu-chan lo amaba solo a él, para el cantante no existía nadie más, eso lo sabía muy bien, se lo había demostrado muchas veces, como podía pensar en que podría engañarlo, fue ese maldito sujeto, pero cómo diablos lo iba a buscar?, ya habían pasado tres días, solo le quedaba seguir esperando a ver si en verdad Seguchi pudiera hacer algo por encontrarlo,
/esperar....Shuichi...../
Al quinto día de estar en esa nueva casa, las heridas y moretones en su cuerpo iban desapareciendo, Shuichi miraba hacia los amplios jardines a través de la ventana de su habitación, sentado en el umbral, sus piernas recogidas, sus brazos rodeándolas, su cabeza apoyada en sus rodillas, se acababa de bañar, sentía que no estaba lo suficientemente limpio, siempre que aquel sujeto, que lo tenía prisionero en este lugar, lo venía a ver se sentía sucio; aun no sabia exactamente dónde estaba, pero su nuevo dueño le había dicho que aquí se hablaba ingles, lo malo es que él no sabia muy bien el idioma, y ese tipo parecía no tener ningún interés en enseñárselo, solo podía hacer uso de algunos términos que se acordaba, ya que en la escuela se lo habían enseñado, pero siendo el cabeza hueca que era, no se le había quedado, le parecía difícil, sus ojos violetas seguían el vuelo de un par de mariposas haya abajo, eran bellas, jugando de flor en flor, en realidad era un bello jardín el que ese hombre tenía aquí, a veces le daban ganas de ir a ese jardín y correr, correr como si estuviera libre, cerró los ojos imaginado estar halla abajo, entre las flores, como las mariposas,
...sus cabellos ya no lucían el color rozado que lo había acompañado desde que inicio el sueño de ser cantante, su nuevo dueño se lo había quitado, como le había quitado todo lo demás, ahora habían vuelto a su color natural, castaños, que olían a frutas, ese era el nuevo shampoo, que usaba, ya no mas el suyo, el de Sakuma-san,
"Qué será lo que estará haciendo ahora, Sakuma-san?"
quizás jugando con Kumagorou, miro hacia su cama, un oso de felpa estaba encima, el sujeto había llenado el cuarto con muñecos de peluche, le gustaban, Yuki jamás le había regalado nada, alargó su mano, tomando el gatito blanco, también de felpa, que adornaba la ventana, lo puso entre sus rodillas, acariciándolo, sus ojos volvieron al jardín, cuanto tiempo había pasado?, no lo sabía, continuó así contemplando hacia fuera, no sintió cuando la pesada puerta de acero se abrió,
Louis llevaba el desayuno en una bandeja, ingreso al cuarto de su angelito, que no se dio cuenta de su llegada, se permitió observarlo, bebiendo de esa hermosa pintura, pies descalzos, los pantalones blancos holgados, el polo de cuello alto blanco también, pero este mas pegado al cuerpo de su Shu-chan, delineando la silueta, hasta la cintura, los largos y delicados dedos acariciando ausentemente el peluche entre las rodillas, los sedosos cabellos, color miel, un hermoso color, por que es que el niño habría querido ocultar eso, colocó la bandeja en la mesa de desayuno que había en la habitación, la alfombra suave a sus pies que también se encontraban descalzos, se había levantado temprano, había tenido que hacer unas cuantas diligencias, luego de bañarse, fue rápidamente a traerle el desayuno a su gatito, se le acercó más,
Ahora si estaba consciente de que alguien había ingresado a la habitación, se tensó, sabía quien era, sus dedos se aferraron al peluche, con cuidado bajo las piernas,
"No, quédate allí, yo te bajare...."
su corazón latía fuerte, no podía evitarlo el terror que sentía cada vez que ese ser estaba cerca no había disminuido en lo mas mínimo, giró su cabeza, tenía que mirarlo, a su nuevo amo le gustaba que lo mirase, no debía de enojar al monstruo, no lo había golpeado hasta ahora, pero no dudaba que lo hiciera una vez que él lo desobedezca, sus violetas pupilas encontraron las azules, viéndose en ellos, tembló aún más,
Louis se acercó hasta la ventana, sonriendo ante la asustada bella criatura, no sabía como es que tenía tanto autocontrol, si fuera por el lo tomaría allí mismo, pero tenía que esperar un poco más, sus brazos atraparon a la frágil figura, bajándola de la ventana, sus labios encontraron los del pequeño, besándolo suavemente,
"Buenos días amor, de seguro que estabas esperándome, para darte tu desayuno, verdad?"
a pesar del miedo que inundaba su ser, y del asco que sentía al tener esas manos y labios tocándolo, asintió, Louis se sentó en la silla que usaba para darle su desayuno, como lo venia haciendo hace dos días, lo sentó sobre sus muslos, por más que quería calmarse y dejar de temblar, no lo conseguía,
"Amor, mira te he traído un jugo de papaya, leche con cereal y por supuesto tus medicinas, Joseph dice que pronto podrás comer cosas sólidas,"
los ojos violetas observaron la comida, no tenía hambre, pero tenía que comer, sus manos apretaron aún mas el peluche, sintió al hombre estirar uno de sus brazos y aproximar el jugo, la otra la tenía sujetando su cintura, los dedos de ésta introduciéndose debajo del polo, acariciando su piel, lo odiaba, le daba asco, quería huir, morir, desaparecer, olvidar,
Louis acerco a los rozaditos labios el sorbe tito, para que bebiera el jugo, donde había disuelto uno de los jarabes que el cantante debía de tomar para que la inflamación de la garganta baje, y así volver a escuchar esa voz que le había encantado junto a todo lo demás, observo embelesado a los labios abrirse y succionar el líquido, con su mano acaricio los cabellos, acomodándolos, le beso la frente, disfrutaba de su Shu-chan, de la suavidad de su piel, de su calor, pero tenía que esperar,
Después de que Shuichi terminó de comer, Louis lo llevó a la cama, lo dejó sobre ella, luego lo volvió a besar más apasionadamente, tuvo que dejar que invadiera su boca, de sus ojos volvieron a resbalar las lágrimas, quizás ahora lo vuelva a tomar,
/No....por favor...no lo quiero.../
los labios de Louis se mudaron a la piel del cuello, había bajado el polo un poco, besándola gentilmente, sintió los deliciosos temblores que recorrían el frágil cuerpo, le susurro al oído
"Te deseo Shu-chan...te deseo tanto...pero...aún no es tiempo...."
sus ojos se encontraron, las violetas temerosas, las suyas llenos de pasión, le sonrió, para después darle un pequeño beso en la nariz, luego en la boca,
"...tengo que irme...volveré mas tarde...te amo..."
/amor?...esto no es amor.../
una sensación de alivio lo inundo, al menos por ahora no tenía que preocuparse por eso, pero este ser asqueroso sentir amor?, si lo estaba forzando a estar aquí, es que no se daba cuenta?, lo odiaba, respiro más hondamente al sentir a aquel peso alejarse de su cuerpo, cerró los ojos,
Louis se levanto de la cama, acomodándose la ropa, con el control remoto encendió la televisión,
"Shu-chan, mira la televisión, se que no entiendes muy bien, pero al menos te distraerás, quizás te guste algún programa, o si no alguna de las películas que he traído, están en japonés, seguro que las disfrutarás, qué dices?"
lo miró, para suerte suya abrió los ojos justo en ese momento, asintió, Louis sonrió,
"Bueno, entonces nos vemos más tarde....descansa amor..."
salió del cuarto, otra vez cerrando la pesada puerta,
Hace dos días que había ido a hablar con Seguchi-san, y hasta ahora no tenían ninguna noticia del paradero del cantante de BL, su mejor amigo estaba desaparecido ya casi una semana y a nadie parecía importarle,
"Por qué diablos no estuve aquí?....por qué tuve que ir a ese estúpido viaje?....sabía que ese imbécil de Yuki-san iba a arruinarlo todo otra vez, si ese es su deporte, herir a Shu-chan, siempre lo hizo, esta vez de seguro que no fue diferente, por su culpa es que Shuichi desapareció, estoy seguro.....maldito!"
"Calma Nakano-san, le aseguro que lo encontraremos pronto,"
"Ya han pasado cinco malditos días!, como esperas que me calme Fujisaki!, mi mejor amigo no está!, y quieres que este calmado!, pues no puedo,"
"Pero ya hemos buscado en todos los sitios posibles, además de que ya la policía esta haciendo también sus averiguaciones, de nada vale que se ponga así, es mejor que se relaje un poco, no ganara nada si se mantiene ofuscado, y también en mi opinión, estoy seguro que Yuki-san está también en su búsqueda, lo he visto,"
el pelirrojo hizo un gesto de fastidio, el adolescente tenía algo de razón, tenía que calmarse para poder ser útil en la búsqueda,
"Esta bien, pero eso de que Yuki-san este preocupado, no lo creo, ese hombre es mas frío que la nieve, quizás hasta este feliz de que ya no tenga que soportar mas a Shu-chan, ah!, pero una cosa si te digo en cuanto encontremos a Shuichi y me asegure que él tuvo que ver en todo esto, no dejaré que vuelva a estar cerca de ese, no lo permitiré, él ya le ha hecho suficiente daño,"
salió de NG con dirección a su departamento, ahora que el vocalista de BL no estaba, las presentaciones y demás actividades de la banda habían sido suspendidas, lo bueno es que a la prensa les habían dicho que aún seguían de vacaciones, bueno eso era de esperarse, los ejecutivos de la empresa no querían un escándalo, y esto lo estaban manejando lo más discretamente posible,
En otra parte de la ciudad, Yuki Eiri fumaba un cigarrillo, sentado en la banca de aquella colina, en donde se vieron por primera vez, lo podía recordar todo claramente, la hoja de papel volando hacia sus manos, fue el destino quizás, el que quiso que ellos se encontraran, que se amaran, pero entonces porque nunca se lo dijo como debía, nunca le dijo aquellas palabras que salían con tanta facilidad de la dulce boca de su amante,
.....Yuki....aishiteru.....Yuki....
/yo también…..yo también...../
"....te amo...."
otra vez sintió algo húmedo resbalar por su mejilla, otra vez eran lágrimas, él que no acostumbraba llorar, ya eran demasiadas lágrimas las que había derramado, en el pasado, ahora, su cabeza iba a explotar, tenía que calmarse, que ganaba rindiéndose ante el stress que lo embargaba, tenía que seguir buscando, sea donde sea, estaba seguro que lo iba a encontrar,
Ya había pasado más de una semana, las heridas sanaron, aunque sean sólo las físicas, aún no había tenido la desgracia de que ese hombre lo haga suyo de nuevo, pero por más que quería hacerse a la idea, no quería ni imaginárselo, le era repulsivo, pero iba a pasar, así que tenía que aguantarlo cuando llegue el momento de tener a ese monstruo encima de él, arrebatándole su inocencia, porque aún con el rubio escritor siempre le había resultado difícil el hacerlo, para él siempre había sido suficiente su compañía, pero ahora ni siquiera eso tenía, no le quedaba nada, ya podía hablar, a decir verdad las medicinas y los cuidados de ese médico resultaron muy buenos, su cuerpo se sentía muy bien, más no su alma, otra vez miraba por la ventana, a pesar de la oscuridad de la noche podía ver el jardín, ya que tenía focos que lo alumbraban, según su nuevo dueño, el día de mañana podría bajar, iba a hacer una reunión invitando a sus amigos, lo iba a presentar,
"Me parece tonto...que van a venir a ver...la nueva mascota de ese......"
cada día lo odiaba más, pero también cada día le temía más, seguro que en cualquier momento lo golpearía otra vez, le bastaba ver esos azules ojos llenos de maldad,
"Seguro que si ponemos en una competencia a los ojos de Yuki y de ese hombre, él ganaría,"
sonrió levemente, hacía tiempo que no lo había hecho, no tenía ningún motivo para sonreír como antes, su forma de ser también había cambiado, quién se iba a imaginar a Shuichi Shindo tranquilo y silencioso, triste, con su corazón destrozado, este era el nuevo Shuichi, sin apellido, sin historia, sin nada, aquel mal nacido ser se lo arrebato absolutamente todo,
"Quizás sea mejor ir a dormir, no crees kitty?, vaya me estoy pareciendo a Sakuma-san..."
bajo de la ventana, sosteniendo al peluche en una de sus manos, se acercó a la cama, rápidamente se quitó la ropa y se puso el pijama, otra noche más, miró a la puerta cerrada,
/por favor...que no venga..../
todos los días se repetía lo mismo, y hasta ahora estaba dando resultado, miró el reloj en su mesita de noche, 00:00am., sonrió mas calmado, quizás tampoco venga esta noche, se abrazó mas al peluche y cerró los ojos dándole paso al sueño,
Louis ingresó a su habitación, miró la puerta de acero, una sonrisa se dibujo en su rostro, ya era tiempo verdad?, se acercó a su cama, quitándose el saco, que tiró en la cama, se sentó, empezó a desabotonar su camisa, se la sacó, miró el reloj en su muñeca, 00:30am.,
"Es buena hora, no crees,
Shu-chan?"
Continuara...
Notas de autor: Holas a todos, ojala y sigan disfrutando de esta historia, les pido disculpas por la demora, tuve algunos inconvenientes, lo bueno es que ya estamos de vuelta y con muchas ganas de seguir con esta historia ^-^. Agradezco infinitamente a todos los que me han escrito, jamás pensé que una historia de este tipo pudiera gustar, pero veo con alegría que si, gracias de verdad, y espero que me sigan apoyando, ya que al escribirme me dan ánimos de continuar. Si tienen sugerencias y comentarios, por favor escriban a la siguiente dirección: kitten_suby@yahoo.com o también a kitten_suby01@hotmail.com.
Gracias de verdad, y hasta el próximo capitulo.